EUROCRIMINOLOGÍA: VIOLENCIA DOMÉSTICA-MUJERES AGRESORAS

Lorena Gómez García (España)

La mayor parte de las noticias aparecidas en las redes sociales y medios de comunicación con respecto a la violencia sufrida en el núcleo familiar, contempla casos casi exclusivamente de violencia de género, entendida ésta como todo acto de violencia física o psicológica que se ejerza contra una mujer por parte del hombre que sea o haya sido su cónyuge o esté o haya estado ligado a ella por una relación similar de afectividad aún sin convivencia.
Pero, ¿qué ocurre con los casos de violencia doméstica?, ¿qué pasa con los hombres que sufren violencia por parte de sus parejas?, ¿qué sucede con los hijos que sufren violencia por parte de su madre?.

Se entiende por violencia doméstica todo acto de violencia física o psicológica ejercido tanto por un hombre como por una mujer, sobre cualquiera de las personas enumeradas en el artículo 173.2 del Código Penal (descendientes, ascendientes, cónyuges, hermanos, etc.) a excepción de los casos específicos de violencia de género.
Las estadísticas del INE (Instituto Nacional de Estadística) ofrecen información sobre víctimas y denunciados con medidas cautelares u órdenes de protección dictadas que han sido inscritas en el año de referencia en el Registro central para la protección de las víctimas de la violencia doméstica y de género, cuya titularidad corresponde al Ministerio de Justicia (no contempla el total de denuncias presentadas, sino las que han dado lugar a su inscripción como consecuencia de las medidas cautelares dictadas y tampoco muestra información sobre condenados con sentencia firme). Siguiendo los datos obtenidos en el año 2014 en lo referente a violencia doméstica, las cifras indican que se registraron 7.084 víctimas en asuntos de violencia doméstica con orden de protección o medidas cautelares, un 0,3% más que en el año anterior. De ellas, el 61,8% fueron mujeres y el 38,2% hombres.

El año pasado se registraron 4.988 personas denunciadas en asuntos de violencia doméstica, un 1,0% menos que en el año anterior. De ellas, el 73,9% fueron hombres y el 26,1% mujeres, proporciones similares a las del año anterior. Atendiendo al tipo de relación existente entre la víctima y el denunciado, en el 28,9% de los casos la víctima fue la madre de la persona denunciada, en el 24,8% de los casos las víctimas fueron los hijos, en el 12,2% de los casos la víctima fue el padre y en el 10,5% fueron los hermanos.

Según un informe realizado en el año 2011 sobre víctimas mortales de la violencia de género y de la violencia doméstica en el ámbito de la pareja o expareja, del Consejo General del Poder Judicial, el número de hombres que han perdido la vida presuntamente a manos de sus parejas o ex parejas a lo largo de 2011, según los datos provenientes del Ministerio del Interior y de la instrucción judicial a la fecha del informe, asciende a 7 al igual que en el año 2010. Las muertes fueron causadas presuntamente por 5 mujeres y 2 varones. El 71 % de las víctimas mortales mantenía la convivencia con su presunto/a agresor/a en el momento de la muerte violenta. De las cinco mujeres agresoras una fue detenida tras una investigación por el presunto envenenamiento de su pareja, otra fue detenida en el domicilio confesando el crimen, otra llamó a los servicios de emergencia sin reconocer que había sido ella la causante del hecho, otra fue detenida inmediatamente después del crimen en el domicilio y otra fue detenida tras sufrir un accidente de coche después de, presuntamente, haber incendiado la vivienda causando la muerte de su ex pareja.
En ninguna de las muertes de varón, producidas en el ámbito objeto de análisis en 2011, existe constancia de que la víctima mortal hubiera formulado denuncia previa contra su presunto/a agresor/a. Esta cifra lleva a preguntarse, ¿por qué el hombre no denuncia?.

El primer motivo lo daría la sociedad “machista” en la que vivimos que le podría generar sentimientos de humillación, de dar una imagen de debilidad, miedo al ridículo. También la falta de apoyo, de credibilidad que puedan tener al contar su caso; estamos tan acostumbrados a que solo las mujeres sean las maltratadas y a ver la figura masculina como el miembro fuerte, que ponemos en duda estas situaciones. Además, se han desarrollados leyes exclusivas para la violencia de género, para proteger a la mujer, se han creado teléfonos de atención para estos casos, se le ha previsto de medios para su seguridad, pero ¿y los hombres?, ¿disponen de estos mecanismos?, ¿hay igualdad ante dos sucesos semejantes?. Está claro que existe un gran vacío mediático, estadístico y legal en los casos en los que el hombre es la víctima de violencia doméstica y la mujer la que ejerce los malos tratos.

En realidad el perfil psicológico del hombre maltratado no distaría mucho del de la mujer, teniendo baja autoestima y siendo totalmente dependiente de su pareja. En la mayor parte de los casos los maltratos sufridos por los hombres serían psicológicos, emocionales, sufriendo humillaciones, insultos, denigraciones, ataques de celos patológicos, acoso e incluso padecer el denominado “síndrome de alienación parental”, por el cual la mujer utiliza a los hijos de ambos como forma de chantaje para conseguir sus fines; todo esto, también puede derivar en maltrato físico, se pasaría de las palabras hirientes a los golpes, a los arañazos, a las bofetadas y en el peor de los casos al asesinato.

Las consecuencias del maltrato en hombres son las mismas que las de las mujeres, sufriendo desordenes psicológicos tales como depresión, ansiedad, pánico, estrés postraumático, miedo, sentimiento de inferioridad y de culpabilidad, justificando las agresiones acontecidas, apareciendo incluso casos de suicidios. El maltrato es un problema que no sólo afecta a la víctima, sino que es sufrido por todo su entorno (hijos, familia, amistades).

¿Si vemos por la calle a un hombre que está agrediendo a una mujer, reaccionamos igual que si una mujer está agrediendo a un hombre?; ¿pensamos que uno es un maltrato y el otro caso es que ella se está defendiendo?.

El hecho de que los hombres maltratados sean pocos en comparación con las mujeres hace que la sociedad no esté tan concienciada como sí lo está con el drama de la violencia de género, pero ser menos no significa silenciarlos o ignorar su existencia.

BIBLIOGRAFÍA:

http://www.ine.es/prensa/np906.pdf

http://www.elconfidencial.com/espana/2013-06-09/la-otra-violencia-domestica-casi-el-25-de-las-denuncias-por-agresion-son-contra-mujeres_196899/

http://www.poderjudicial.es/cgpj/es/Temas/Violencia-domestica-y-de-genero/Actividad-del-Observatorio/Informes-de-violencia-domestica/Informe-sobre-victimas-mortales-de-la-violencia-de-genero-y-de-la-violencia-domestica-en-el-ambito-de-la-pareja-o-ex-pareja-en-2011

http://www.europapress.es/sociedad/noticia-maltrato-hombres-realidad-silenciosa-20150612102418.html

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s