Policía Judicial y Unidad de Familia y Mujer (UFAM)

Según la Unidad de Familia y Mujer del Ministerio de Interior, en la definición de la Violencia Doméstica indica la debilidad del hombre con respecto a la mujer alegando su incapacidad para denunciar. Sin embargo, la violencia de género es explicada con todo detalle incluso poniéndola en un apartado especifico.

¿Quién queda realmente discriminado de cara a la sociedad? Evidentemente, el hombre, a quien se ha atribuido por educación y por intereses políticos y de Estado el papel de fuerte, protector, a quien se ha impedido demostrar sus sentimientos más íntimos en forma de lágrimas.

UFAM – ¿Qué hacemos?

Las Unidades de Familia y Mujer, en lo relativo a los casos de violencia de doméstica, de género y sexual, son el referente policial y canal de comunicación de los ciudadanos con la Policía, para evitar la impunidad de los agresores, favoreciendo que no se pierda la información que transmitida con inmediatez, permita la obtención de testimonios directos e indirectos, posibilitando la recuperación de pruebas/evidencias de la comisión del hecho, minimizando los efectos negativos que genera en las víctimas.

Los grupos especialmente vulnerables, y más concretamente las personas dependientes y las personas con determinados tipos de discapacidad, no siempre son capaces por sí mismas de acceder a los recursos sociales asistenciales, sanitarios, policiales y judiciales existentes, por lo que es muy necesaria la detección precoz de posibles casos de violencia que sufren por parte de sus cuidadores, familiares o profesionales e incluso de sus parejas.

En este sentido los servicios policiales especializados en Familia y Mujer, favorecerán y potenciaran conexiones fluidas con los Servicios Municipales y de la Comunidad Autónoma que tiene competencias en la materia a la hora de derivar y proveer del recurso más adecuado para la asistencia de este tipo de víctimas.

VIOLENCIA DOMÉSTICA:

La Casuística referida a la violencia doméstica, es muy variada: violencia contra los menores, violencia filio-parental, de hijos a padres, violencia de pareja, de la mujer contra el hombre y entre personas del mismo sexo, violencia contra las personas mayores, y contra las personas con discapacidad.

Violencia contra los menores: La violencia doméstica, de género y/o sexual que sufren los menores, es tan amplia como oculta, ya que en ocasiones, les resulta difícil la interposición de la denuncia, por la desinformación y dificultad de acceder a los recursos asistenciales, pero fundamentalmente, por la dependencia moral y material que tienen, respecto de quienes ejercen la violencia sobre ellos.

Los casos suelen llegar al conocimiento de la policía a través de cualquier ciudadano que fuera testigo directo o referencial del entorno del menor, incluyendo los propios menores y sus progenitores, o bien a través de profesionales en contacto con el menor: personal de servicios sociales, educadores, personal sanitario, trabajadores sociales, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

Violencia filio-parental, de hijos a padres: Se manifiesta mediante conductas reiteradas de agresiones físicas, verbales o no verbales (ruptura de objetos apreciados) dirigida a los padres o a los adultos que ocupan su lugar, es decir aquellas figuras parentales que les sustituyan (educadores o tutores). En este ámbito de relación, son también habituales los robos y/o deudas económicas de los hijos que revierten en sus los progenitores.

Violencia de pareja, de la mujer contra el hombre y entre personas del mismo sexo: Se refiere a aquellas acciones violentas donde el rol de agresor es tomado por la mujer en las parejas heterosexuales.

Socialmente a él se le atribuye la condición de “débil”, y es precisamente por esto que no está dispuesto a denunciar y mucho menos a buscar ayuda.

En los supuestos de acciones violentas entre parejas del mismo sexo que conviven se añade además su miedo a ser estigmatizado o rechazado por su condición sexual.

Violencia contra las personas mayores: Cada vez son más los mayores que sufren la indigencia, el desvalimiento, el abandono, el maltrato familiar e institucional y el expolio de su patrimonio y la falta de cuidados debidos. Es importante saber captar las demandas de seguridad y protección de nuestros mayores, para potenciar las medidas de prevención, investigación y represión.

Violencia contra las personas con discapacidad: Estas personas especialmente vulnerables, no siempre son capaces por sí mismas de acceder a los recursos sociales asistenciales, sanitarios, policiales y judiciales existentes, por lo que es muy necesaria la detección precoz de posibles casos de violencia que sufren por parte de sus cuidadores, familiares o profesionales e incluso de sus parejas.

VIOLENCIA DE GÉNERO:

Violencia de género, lacra de la sociedad actual, es la violencia que, como manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres, se ejerce sobre estas por parte de quienes sean o hayan sido sus cónyuges o de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, aun sin convivencia, comprende todo acto de violencia física y psicológica, incluida las agresiones a la libertad sexual, las amenazas, las coacciones o la privación arbitraria de libertad.

VIOLENCIA SEXUAL:

Violencia sexual, cabe significar que los estudios demuestran que prácticamente un 50% de los delitos contra la contra la libertad e indemnidad sexual se cometen por personas conocidas por sus víctimas, de su ámbito docente, laboral, vecinal, asistencial, familiar, amigos y también en el ámbito de la violencia de género, lo cual ha permitido el que los policías destinados en los Servicios especializados, adquieran una gran experiencia en el abordaje de este tipo de hechos y en el tratamiento a las víctimas con independencia de su edad y sexo.

https://www.policia.es/org_central/judicial/ufam/que_ufam.html